25 de febrero de 2011

Para pensar....

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15 de febrero de 2011

Despido, paro, ¿futuro?. ¡Presente!


Tenía  preparado un post sobre la nueva reforma de las pensiones y el mercado laboral actual  y de cómo, a mi entender, nos afectarían ambas cosas, tanto a medio como largo plazo.

Cuando apenas me quedaba buscar las imágenes para ilustrarlo, llegó la noticia: ¡DESPEDIDA!.

Tampoco me lo dijeron así de tajante, porque las circunstancias lo requerían, aunque, al final, dos semanas después, el resultado es el mismo: estoy en paro.

Desde hoy, día 15 de Febrero, he pasado a formar parte de esos “CUATRO MILLONES Y PICO” de personas que engrosamos la lista “negra” de este país. Ya tengo mi tarjeta de demandante de empleo y he solicitado mi prestación por desempleo.

Atrás se quedan los más de diez años de “documentalista” en una misma empresa, las muchas horas vividas en aquel zulo particular, llamado “archivo”, alias "rinconcito zen", etc.

Pero no todo es restar: me llevo el afecto de muchas personas que quedan o, muchísimas, que pasaron por allí en todos estos años, también los buenos momentos, las risas, las “tupper-hours” y sus debates, la música a toda pastilla con la que J. nos recibía en la mañana o con la que nos atormentaba el resto del día, incluso el sabor del café de la máquina.

Lo único que me llevo no pertenecía a la empresa, sino a su gente,  a  mis compañeros y, algunos, amigos. De todos, aprendí algo y de algunos, mucho. De algunos, conocí casi todo y de otros, casi nada. Pero fueron eso, “compañeros”, con los que conviví a diario, de lunes a viernes, durante más de diez años y en circunstancias diversas.

A todos ellos les deseo, multiplicada, la misma suerte que me desean.


Cuando escribí mi anterior post “No me llames iluso”, explicaba que el vídeo de Emilio Duró, que recomendé, había aparecido esa mañana en mi “window”, así, en el mejor de los momentos. En realidad, vino de la mano de J. o D. Positividad (el de la música mañanera).  Justamente, cuando había escuchado, aproximadamente, la mitad de la conferencia, me avisaron de la dirección de la empresa para darme la noticia. ¿Casualidades? No lo sé, pero si puedo decir que el mensaje que intentaba trasladar Emilio Duró ya había calado dentro de mi y me ayudó a subir aquellas escaleras, a tocar en la puerta antes de entrar, a sentarme frente a frente, a calmar la opresión en la boca del estómago, a escuchar los argumentos y a preguntar lo que creí oportuno. También me ayudó a bajar las escaleras, volver al escritorio,  darle el play y seguir oyendo, ordenar mis pensamientos y actuar en consecuencia. Me ayudó para volver a casa, dar la noticia, animar a los míos y mantener mi ánimo.

“¿Y ahora qué?”- me pregunta mucha gente. “¿Qué vas a hacer? Con lo mal que está todo”- apostillan.

“Ahora, es otro asunto, otra adrenalina, otros ajustes y cambios, otra forma de mirar hacia delante, otros caminos y puertas. Ahora “es otra cosa, mariposa””.

Anoche, cuando mi hermana me avisó que Duró estaba con Buenafuente, no pude más que correr hacia la televisión, buscar La Sexta  y sentarme a escuchar lo que quedaba de entrevista. Hoy la he visto completa (pincha aquí) y me quedo con esta frase:

“Si tú mañana pierdes el trabajo, tienes una pareja que te quiere, te encuentras bien físicamente, tienes unos hijos que te quieren....TE COMES LA VIDA”

A partir de aquí... “a otra cosa, mariposa...de colores”.

Aquí les dejo la canción que J. o D. Positividad, decidió dedicarme, a todo volumen, el último día de trabajo.


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31 de enero de 2011

No me llames iluso


No, no lo hagas si lo que pretendes es acusarme de serlo como si fuera algo malo.
No lo hagas, si entre tus pretensiones se haya la de embajonarme.
No lo hagas, simplemente, no lo hagas.

Lo que si les recomiendo a todos es que vean este vídeo, es largo, más de una hora, pero se pasa muy rápido. Es ameno, divertido y, sobre todo, revelador.

Dicen por ahí que no hay casualidades; no podría asegurarlo, pero este vídeo llegó hoy a mi "window" y no pudo elegir un momento mejor. Gracias, amigo, aunque no lo creas, hay cosas en mí que sembraste para siempre.

"La actitud de ilusionarse con la vida", ahí es nada y es todo. VEÁNLO y cuéntenme que les pareció.


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26 de enero de 2011

Me llovió un árbol

Durante la noche había estado lloviendo; sentí la lluvia golpeando en las persianas como redoble de tamborilero en noche de procesión; su golpeteo era constante, rítmico y fuerte.

Al levantarme en la mañana, las calles estaban mojadas y actuaban como espejo improvisado de los nuevos rayos del sol.

“¿Te huele a lluvia, a tierra mojada, a campo?” –me pregunto mientras espío tras los barrotes del patio de la cocina, en tanto que mi cuerpo intenta adivinar la temperatura exterior: “jersey,  camiseta y rebeca, tal vez ¿jersey y rebeca?, si es que una no sabe que ponerse con tanto cambio de temperaturas” – asevero, al tiempo que meto mi soja con café en el microondas: “ponle 20 segundillos más, que te va a salir helada” – me dice, por dentro, mi Pepito Grillo particular, que más que grillo debe ser una chicharra, porque no para nunca, ¡qué barbaridad!.
.
Y era verdad, hacía frío para lo que estamos acostumbrados. Que si alguien de Teruel, en estos días, me escucha diciendo que con 14º C estoy helada, es posible que se acuerde de mi madre y toda mi parentela. Pero, no tengo culpa: el cuerpo es así, siempre se acostumbra a lo bueno y de buenas temperaturas, en Canarias, sabemos un poco.  También sabemos de paro, de sobrecarga poblacional, de tantas cosas negativas que, al menos, en cuanto a temperaturas  “somos de lo mejorcito del país, oiga”.

Tampoco hay que llevarse a engaño, ¿eh?. Mientras en mi barrio llovía, en el Parque Nacional del Teide nevaba; y lo ha vuelto a hacer esta noche; porque temperaturas cálidas  tenemos casi siempre, pero cuando toca frío en la cumbre, toca bajo cero.

Tras calentar la barriga, con mi soja caliente, enfilo mis pasos hacia el dormitorio donde me espera una sesión de cálculo rápido entre muchas variables posibles.

“Si sólo llevo esto, cuando enciendan el puñetero aire acondicionado de la empresa voy a quedarme tiesa como un garrote”. Y es que el aire acondicionado cuando solo es para enfriar, enfría, te guste o no.
“Si me pongo el polar con el jersey sudaré por el camino”. Porque los caminos se hacen al andar y si andas mucho, sudas y el mío es cuesta arriba con el tiempo justo para llegar a fichar en hora.
“Entonces, mejor me pongo la camiseta y el jersey para el trayecto y me llevo la chaqueta para el trabajo”. “¡Bien! Por fin te decides”- comenta mi superchicharra Pepito Grillo.

Tras cerrar la puerta del portal, me encuentro con los primeros charcos en la acera, los cuales evito por prudencia, pero en los que me encantaría saltar y chapotear. Me gustan, soy así.

No está lloviendo.

Miro la hora en el móvil y pienso “Voy bien, si me apuro seguro que cojo el tranvía de las y 37”. Y sin dejar que ningún otro pensamiento me guíe, me dispongo a correr sin correr, pero casi.

Bajo un buen tramo de escaleras, trotando. Lo hago así siempre, porque tengo el presentimiento de que el día que no pueda hacerlo tendré que plantearme, seriamente, “te estás haciendo mayor”. Por eso me pruebo a diario; si puedo trotar, todo está bien y escaleras para comprobarlo me sobran.

Último escalón de este tramo, giro a la derecha y ...

DILUVIA, de golpe y porrazo me caen encima cantidad ingente de goterones enormes de agua, suficiente cada uno de ellos como para ahogar una mosca al instante.

Pero “¿de dónde cae esto?”- digo mirando hacia arriba. Y ahí está él, un ficus de más de 35 años, grandioso, dueño y señor de la esquina del jardín vecinal. 

Una ráfaga de viento, la culpable. Lo meció de un lado a otro y éste aprovechó la ocasión para sacudirse toda la lluvia que había quedado atrapada en sus hojas enormes.

No había nada más que hacer que seguir corriendo sin correr. Como no llovía al salir de casa, no me había puesto el chubasquero y ahora mi jersey y mi camiseta estaban empapados. Maldije al ficus, a la lluvia, al camino en cuesta, al aire acondicionado y a mi puñetera chicharra Pepito Grillo que me gritaba sin contemplaciones: “Ya verás como terminas resfriada”. ¡¡¡Grrrrr, cualquier día cometo un chicharricidio!!!.

Esta mañana, al bajar trotando las escaleras que llevan al ficus, me tropecé con dos operarios del servicio de jardines del ayuntamiento. ¡Estaban podándolo!.

Y otra vez la chicharra: “Claro, como ayer te pusiste hecha una fiera contra el pobre ficus, mira, ahora lo están podando”.

Es posible que el ficus me eligiera como blanco perfecto de su última broma de día de lluvia; es posible. Pero hoy he sentido pena por él, por sus ramas podadas y por las heridas que quedarán en su tronco.

Si ayer me llovió un árbol, hoy me llovió el corazón y hasta que llegue la primavera, cada día, le dedicaré mi trote de escaleras, como obsequio por su “broma de lluvia”.  Lleva más de 35 años viéndome pasar y yo viéndolo a él, en su reino de la esquina y nunca antes habíamos compartido “vida”. Ya era hora.
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31 de diciembre de 2010

Feliz Año Nuevo 2011


Que este Nuevo Año sea próspero para todos,
que nuestra esperanza se fortalezca,
que la ilusión nos encuentre y nos atrape,
que podamos mantener nuestros sueños 
y que una sonrisa nos acompañe
cada uno de los próximos 365 días.

¡FELIZ AÑO NUEVO!


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22 de diciembre de 2010

Feliz Navidad 2010


Para los que están y los que se fueron.
Para los que se queden y los que se irán.
Para los días buenos y malos.
Para los optimistas y los que no lo son tanto.
Para los alegres y los que lloran.
Para los sorprendidos y los sorprendentes.
Para los que son y los que llegen.
Para los míos, los tuyos y los demás.
Para tí y para mí...
para todos.

Que estos días nos regalen un poquito de entusiasmo, ganas y perseverancia para seguir adelante y una buena dosis de sonrisas para no decaer en el intento.

Para TODOS...

¡FELIZ NAVIDAD¡
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2 de diciembre de 2010

¿Sólo luz?

A estas alturas del partido, ¿quién no ha comprado o pensado reemplazar las bombillas de siempre por las de bajo consumo?.

Seguro que las campañas institucionales han conseguido que, al menos, hayamos hecho un cálculo aproximado de cuánto nos costaría cambiar la iluminación de casa. No en vano, nos aseguran que nuestra factura eléctrica podría reducirse entre  25 y 50 euros al año, dependiendo del tamaño de la familia y el número de bombillas utilizadas. La salud de nuestro bolsillo junto a la idea de “contaminar” menos es un buen argumento para ir renovando nuestro pequeño arsenal lumínico.

Desde el 1 de septiembre de 2009, la producción de bombillas para consumo doméstico está regulado por la Comisión Europea, que exige unos requisitos mínimos de rendimiento energético; es decir, dar lo mismo, pero contaminando menos.

Tan importante es el asunto que la propia Comisión Europea pone a nuestra disposición una página web donde nos informan de todo lo relacionado con las bombillas de bajo consumo. (Pincha aquí)

En este cuadro aparece el calendario previsto para la eliminación progresiva de las bombillas de filamento

Comisión Europea: Bombillas de bajo consumo

En estos momentos, como se puede observar en la imagen,  ya no se deberían poder comprar bombillas de filamento de 100 y 75 vatios, según esta normativa.

De  nuestras bombillas de “toda la vida” en lo único que debíamos reparar era en la cantidad de vatios que necesitábamos, si blanca o mate, pequeña o grande, casquillo fino o grueso. Ibas a la tienda y pedías: “Una bombilla de 40, mate, pequeña y rosca gorda” y se acababa el asunto.
Ahora no, ahora hay que estar atentos a las especificaciones del envase o envoltorio, porque aunque parezca mentira, nos proporcionará mucha información. Pero ¿qué elementos deberíamos mirar? Reconozco que, hasta ahora, solo me había fijado en el tipo de rosca y en la equivalencia de lúmenes/vatios, pero hay más.

     
     1)      Eficiencia energética: A, B, C, ...etc. Cada letra se acompaña de un color, desde el verde hasta el rojo. Cuanto más “verde”, mejor.

     2)      Lúmenes: el equivalente a vatios. 100 vatios equivaldrían a 1300-1400 lúmenes, 75 vatios a 920-970 lúmenes, 60 vatios a 700-750 lúmenes, 40 vatios a 410-430 lúmenes y 25 vatios a 220-230 lúmenes.


3)      Temperatura de color: blanca o cálida. Se recomienda la luz blanca para entornos de trabajo y la cálida para crear ambientes acogedores.


      4)      Número de encendidos:  Este dato es especialmente importante, porque hay que evitar colocar este tipo de bombillas en zonas donde se encienda y apague más de tres veces al día (cuartos de baño, pasillos, etc.) porque podrían durar menos que lo que nos “promete” el fabricante.


5)      Tiempo de encendido: Dependiendo de la calidad de la bombilla, el proceso de encendido puede variar en algunos segundos, como también el tiempo que tardará en proporcionar el 100% de su capacidad lumínica.



      6)      Temperatura de funcionamiento: En lugares muy fríos, ciertas bombillas de bajo consumo no funcionarán a pleno rendimiento. Para ello existen otro tipo de bombillas mejoradas.

  

7)      Tamaño de la bombilla: Es un dato a tener en cuenta, sobre todo, hasta que nos acostumbremos a cuadrar el tamaño de nuestras lámparas con el de las bombillas de bajo consumo que, por lo general, suelen ser bastante más grandes que las que veníamos usando.


      8)      Eliminación de bombillas usadas:  Tal vez, este sea el símbolo más importante del envoltorio y al que poco o nada hemos puesto atención. Las bombillas de bajo consumo NO pueden tirarse a la basura. Este símbolo nos obliga a deshacernos de ellas en los contenedores especiales disponibles en los “puntos limpios” de nuestras ciudades o bien, en cualquier tienda donde compremos otra para su sustitución. Esta última opción no me queda muy clara, porque dudo mucho que comprando una de estas bombillas en un “Todo a un euro” (o casi) te recojan las bombillas fundidas o agotadas.

Hoy he hecho una pequeña encuesta en mi entorno y el resultado ha sido apabullante: todos los encuestados intuían que no estaba bien tirarlas a la basura, como se hacía con las de filamento, pero ¿Dónde lo hago? ¿En los contenedores de vidrio? ¿Por qué tiene que ser en un contenedor especial? ¿En serio? ¿Tienen mercurio?.

Pues sí, las bombillas de bajo consumo que nos permiten ahorrar no sólo dinero, a largo plazo, sino disminuir las emisiones de CO2 que se emiten al generar energía eléctrica, contienen MERCURIO.

El contenido medio de mercurio en una bombilla de este tipo es de 5 miligramos. El ejemplo que se usa en cualquier medio en el que quieras recabar información es: un termómetro tiene 500 miligramos, frente a los 5 miligramos de una bombilla.
Claro, por eso se han retirado del mercado. Desde el mes de abril de 2009 está prohibida la fabricación y comercialización de los termómetros de mercurio en todos los países de la Unión Europea.

Si importante es saber qué hacer para deshacernos de una bombilla usada, mucho más lo es saber qué hacer si, accidentalmente, se nos rompe.

Las recomendaciones son las siguientes:

-         Airear la habitación durante, al menos, 15 minutos.
-         Usar guantes y evitar el contacto directo con los fragmentos de la bombilla rota.
-         No use la aspiradora.
-         Meter los fragmentos en una bolsa plástica.
-         Limpiar la zona con un paño húmedo y luego introducirlo en la bolsa con el resto de fragmentos y sellarla.
-         No tirarla a la basura convencional. Depositarla en un contenedor especial para residuos electrónicos, a disposición en “los puntos limpios” de las ciudades.


Yo añadiría una más, que no se muestra en ningún lado, pero es de “sentido común”: el paño a utilizar para limpiar la zona que solo esté humedecido con agua. El mercurio reacciona con elementos como el cloro y el amoniaco, presente en muchos productos de limpieza (lejías, amoniacales, etc.).


El mercurio, en pequeñas dosis, puede afectar al sistema nervioso humano y, en grandes dosis, puede tener efectos fatales para el organismo. Este metal no se degrada, se dispersa con facilidad por el ambiente, se acumula en los seres vivos y se transmite por la cadena alimentaria.

Precisamente por su toxicidad, en la Unión Europea se ha puesto en marcha una estrategia destinada, principalmente, a reducir las cantidades de mercurio en la UE y en el mundo, su circulación y la exposición de las poblaciones a dicha sustancia. (Pincha aquí).

Y estando así las cosas ¿no podrían haber favorecido la implantación de la iluminación tipo LED, de contenido nulo en mercurio, en lugar de este paso intermedio de bajo consumo pero “potencialmente” contaminante?. Que me lo expliquen, porque reducimos CO2, reducimos energía, la factura sigue igual,  pero tenemos en nuestros hogares 10 bombillas de bajo consumo, a 5 miligramos de mercurio cada una, 50 miligramos de mercurio en cada casa. ¿Cuántos kilos de mercurio en total?.

“Potencialmente” hablando, seguro que habrá a algunos que “potencialmente” les venga bien, porque ya sabemos que por “potencias” hay algunas que tienen más que perder que otras y no están por la labor, por mucha estrategia que pongan en marcha. Hay algunas cosas "verdes" que son "verde limón".

Y como no podemos huir del uso de estas bombillas, al menos pon cuidado en caso de rotura accidental y en su eliminación cuando dejen de estar operativas.

Si no conocías esta información, coméntala en tu entorno y explícales cómo hacer las cosas bien.

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1 de noviembre de 2010

Chemtrail, todo lo que sube....baja


Hace unos días, buscando información meteorológica, topé con este vídeo de “El Tiempo” de TVE 1, del pasado día 26 de Octubre.

En él, el presentador (o meteorólogo, que no lo sé), se deshace en explicaciones sobre ¿qué es eso que se ve? ¿por qué está ahí? ¿cómo se forma? para, sobre todo, subrayar que es un “fenómeno normal”.


Hasta hace bien poco yo también pensaba que era sólo eso, una estela de un "avión a reacción”, como decíamos hace unos años. Ahora me afloran dudas, medianamente, razonables. Pero veamos más de cerca estas “normalidades” de la aviación y la atmósfera.


Pero ¡qué rayitas más curiosas! a las que llaman "chemtrails". Desde hace unos meses no pierdo oportunidad de mirar hacia lo alto y escudriñar el azul por si aparece alguno. Tanto es así, que pongo atención en los reportajes y programas de la tele que se hagan en exteriores; da igual el país de referencia, dicen que “haberlos haylos” en todos sitios, o casi. Pero mi interés es "duda" más que cualquier otra cosa, duda que busca sin saber qué encontrará.

Y así fue como la semana pasada, mientras atendía a un report de España Directo sobre Galicia (es una parte del país que me gustaría visitar...algún día), los ví. ¡Si, allí mismo, en Ribeira Sacra!. Mientras la reportera paseaba entre viñas con un agricultor, en algunos planos, se podían ver, perfectamente, esas líneas en el cielo. Lógicamente, no filmaron el reportaje para enseñarlas, pero ahí estaban.

Así que al ver el vídeo de “El Tiempo”, que reseñé más arriba, me dije “¿Será posible que el report que viste se grabara el mismo día que este boletín meteorológico?". ¡¡¡Bingo!!! . Aquí va el reportaje.



 
Tras comprobar que coincidían en día, me dispuse a localizar en un mapa en qué parte de Galicia está Ribeira Sacra. Que me disculpen los gallegos (va por tí, Pablo, jeje) pero tampoco me lo ponéis fácil, ¿eh?, que yo pensaba que con lo de ribeira me iba pa’ la costa y no; es ribera de río, que no de mar. Pero, efectivamente, Ribeira Sacra se encuentra en el lugar donde, quizás, más chemtrails se cruzaron ese día, por lo que las imágenes del report y las del satélite concuerdan perfectamente.


El caso es que sobre los chemtrails se dicen muchas cosas; desde la explicación más simple del efecto de condensación de los aviones, hasta el posible envenenamiento prolongado de la población, para bien del Nuevo Orden Mundial. Posturas bastante distantes entre si, ¿verdad?.
Entre unos y otros, hay otras interpretaciones; que se usan para el “control meteorológico” disolviendo masas de nubes o, incluso, cambiando el rumbo de una borrasca. O que, también, creando esas bandas anchas de “nube” se puede evitar el calentamiento del planeta, al actuar como superficie de reflejo o pantalla.
También se pueden consultar resultados de los análisis del aire que se han hecho después de una sesión de “rayitas del cielo”, al parecer todo un veneno a base de metales pesados (bario, aluminio, etc.).

Desde luego, para algo se hace, ¿con qué finalidad? No lo sé y tampoco creo que estén por la labor de explicarlo oficialmente. Tal vez no interesa, como muchas otras cosas.

En el año 2007, un parlamentario europeo, Erik Meijer, hizo algunas preguntas al respecto en el parlamento y si las preguntas son preocupantes, las respuestas son, cuando menos, “extrañas”. Y lo son, porque nos han enseñado que “nuestro espacio aéreo” es inviolable y que hay que dar razones para pasar por él; lo son, porque esperamos de nuestros gobernantes que si hay algo que nos pueda afectar como población, al menos, se interese y averigue qué está pasando; lo son, porque si todo es tan “normal” porque hay tanto de “raro”.

He encontrado en este blog, Chemtrails Toledo, las preguntas y las respuestas de este parlamentario, en español, aunque también tiene enlaces directos a la página de la Unión Europea donde pueden consultarse. No dejen de leerlas, no tienen desperdicio, porque si los que deben saber, no saben, mal vamos.

Como digo, no sé las razones para que estas estelas surquen nuestros cielos, pero cuando vuelva a viajar en avión pediré “ventanilla” y estaré pendiente de lo que pueda salir por las alas.

Aquí les dejo una lista de direcciones con vídeos, por si les apetece aprender o desaprender del tema. (Pincha sobre el asterisco)


* Foro donde se muestran imáganes de frentes nubosos que se mueven de manera distinta a la esperada.

* Vídeo grabado en Valencia este verano

* Vídeo de chemtrail grabado desde avión

* Vídeo desde avión donde se muestra cómo se “hace” un chemtrail.

* Vídeo de otros “tiempos” explicando qué son esas líneas.


De momento, sigo mirando al cielo...por si acaso.
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26 de octubre de 2010

1 + 1 = 2

Casi, casi, sin darme cuenta, han pasado ya dos años desde que inauguré este blog.

Este segundo año ha resultado ser diferente al anterior; menos posts, menos tiempo empleado en el mantenimiento, menos “musas” inspiradoras, todo relacionado con la falta de tiempo “real” para dedicarme a ello.

Pero, a pesar de todo, el número de visitas no sólo se ha mantenido, sino que ha aumentado (un poquito) respecto al año anterior. Celebraba el primer aniversario con algo más de 12 mil visitas y hoy festejo su segundo cumpleaños con más de 26 mil. 

Sigue pareciéndome increíble el que tantas personas hayan pasado por aquí, e incluso que algunos repitan. En este apartado se encuentran todos esos amigos-comentaristas, siempre atentos a cualquier cambio en el blog, siempre dispuestos a dejar unas palabras, aunque no les pague con igual moneda. Por mucho que tarde en publicar, no me olvidan, y siempre están ahí, aportando sus opiniones y enriqueciendo con ellas cualquier asunto que se haya tratado. No son obligatorios, pero cualquier comentario es recibido con alegría, como símbolo de reciprocidad, de comunicación.

Vaya mi agradecimiento, especialmente, a mis comentaristas más habituales; ellos son: Katy de "Pasitos Cortos" y otros, Josep Julián de "La Inteligencia de las emociones" , Fernando López de "Soul Business", Pablo Rodríguez de "Economía Sencilla" y Gloria de "Mamadameteta" ; nunca faltan a la cita.

Por hacer un poco de estadística, según los datos que aporta Feedjit, los posts más leídos en "el mundo mundial” han sido:

Si nos centramos en España, los más leídos son:

Muchísimos de mis lectores llegan desde América del sur y central; algunos me visitan desde América del norte. Lógicamente, también, de España y de otros países europeos. Como es natural, casi todos de lengua española.

A la vista del resultado, creo que tendré que poner el traductor más visible, para ser más accesible a otros posibles lectores. Alguno también se ha aventurado desde Asia, Oriente o países árabes. 

Tal vez, la visita más curiosa fue hecha desde un lugar llamado “Apo. Armed Forces Europe” que, con bandera de Estados Unidos, se mostraba en el Golfo de Guinea (África), por lo que a mi entender debe tratarse de una “base acuática militar”, o sea, ¡un barco!. Digo yo, porque un submarino ya sería la repera, aunque ¿quién sabe? porque solo fue visible en el mapa pequeño que aparece en el blog, en cuanto clicleaba para ver los datos, ¡plofff! , la visita se esfumaba y no dejaba rastro de su paso por aquí. Aún así, siéntase bienvenido Mister.

Para todos, en general, tanto si dejan su huella en este blog, como si no, GRACIAS por acompañarme durante este segundo año. Espero seguir teniendo tanta y tan buena compañía mientras alcanzo el trienio.

Al apagar las velas de esta tarta virtual, mi deseo es....

¡FELICIDAD Y MUCHA SALUD PARA TODOS!
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15 de octubre de 2010

¿Cuentos?...¡qué más quisiéramos!


Hacía mucho tiempo que los “Lobobank” rondaban por el  mundo, atemorizando a todo aquel que estuviera lo bastante cerca como para ser alcanzado por sus garras.

“¡Demasiado respeto!” – dijo uno de los miembros del clan – “El miedo solo genera  desconfianza y alejamiento  y lo que necesitamos conseguir,  para hacernos con el control total, es justo lo contrario: sumisión”

“¿Qué quieres decir?” – le preguntó otro miembro.

“Lo inteligente es dejar que se nos acerquen, que no nos vean como amenaza, sino como solución y cuando tengamos comprada su confianza, el planeta será nuestro”- continuó disertando el nuevo líder de la manada.

La situación no marchaba bien, era verdad, por lo que se convocó a todos los líderes del clan "Lobobank" a una reunión,  donde debatirían las líneas del nuevo plan de ataque mundial. Llegaron al encuentro todos los jefes de las grandes manadas, desde un lado y otro del planeta. El asunto a tratar era de suma importancia para sus intereses.

Después de muchas jornadas y deliberaciones firmaron el acuerdo. Desde ese momento, los Lobobank se vestirían con piel de cordero y se mostrarían al mundo como protectores y benefactores de la sociedad, estimulando una autoconfianza ficticia con total disimulo.

Con estos predadores “fuera de combate” o reconvertidos en hermanitas de la caridad, las cosas comenzaron a marchar de manera totalmente distinta e insospechada.

Y entonces, érase una vez tres hermanos: “Tonto Paja”, “Madero Seco” y “Ladrillo Man”, tan distintos entre sí como los guijarros de un río.

“Tonto Paja” era un verdadero vago. No quiso estudiar, no conservaba los empleos durante mucho tiempo, le gustaba la parranda y todo aquello que oliera a “sudor de la frente” le producía tal sarpullido y picor que se pasaba las horas abanicándose.

“Madero Seco” tampoco había sido un lumbrera, pero había logrado colocarse en una empresa y mantener su empleo de manera indefinida, aunque sin muchas alegrías. Se conformaba con cubrir sus necesidades básicas y darse algún capricho de vez en cuando. No aspiraba a nada más.

“Ladrillo Man” era el tercero de los hermanos. Desde niño  tuvo claro que quería dar un paso más allá, vivir sin tantas limitaciones, y para ello aprovechó, lo mejor que pudo, su potencial. Estudió, consiguió un buen empleo y logró colocarse en el camino que se había fijado.

Mientras tanto, los “Lobobank” ya habían empezado a tejer su entramado alrededor del mundo.

Un día,  “Ladrillo Man” invitó a sus hermanos a su nueva casa. Las cosas le habían ido muy bien, lo que le había permitido invertir sus ahorros en una residencia preciosa, de “ladrillo”, como siempre soñó. Su “Lobobank” le había dado todas las facilidades necesarias para poder hacer realidad su sueño, aunque nadie iba a negarle que había trabajado duro para conseguirlo.

Entonces, su hermano “Madero Seco” pensó: “Vaya, tal vez yo...no sé, igual puedo tener mi propia casa de “madera”. Iré a mi “Lobobank” a ver si con mi nómina me pueden financiar la parcelita y la casita prefabricada”. Dicho y hecho, su “Lobobank” admitió el crédito, aunque las cuentas estuvieran muy ajustadas y le supusiera estar con la soga al cuello pero, “una casa es una casa” pensó, regocijándose en su buena fortuna, porque nunca pensó que el “Lobobank” lo tomara en serio con lo poco que tenía.

“Tonto Paja” viendo que sus hermanos habían conseguido tener “un techo propio”, pensó: “Bueno, comprar, comprar, no, pero ¿y si alquilo un apartamento?. Ya lo estoy viendo: playita,  caña de pescar, cervecita,  total ¿cuánto me pueden pedir? ¿800, 900 euros? ¡Bah! eso con dos chapucillas y dos semanitas descargando containers en el puerto lo tengo asegurado. Y para la fianza de dos meses, pido un crédito rápido de esos de la tele y lo pago poco a poco”.

Y así, los tres hermanos consiguieron emanciparse del domicilio familiar; eso sí, no todos habían hecho el mismo sacrificio, ni habían trabajado de igual manera.

“Tonto Paja” estaba contentísimo con su apartamento playero, pero claro, sin un televisor de plasma, el fútbol, desde la terracita, no se ve bien. “Me voy al hiper a ver si consigo un plasma baratito para pagar a plazos”. Dicho y hecho. No le pusieron demasiados impedimentos, “hasta cobrando el desempleo se le puede financiar el televisor, caballero. Ud. pagaría una cuota mínima, muy cómoda, repartida durante 36 meses. Como verá, el que no compra es porque no quiere”- le dijo el dependiente. Y claro, “Tonto Paja” quería, vaya que si quería, ya se estaba viendo en la terracita, cervecita en mano, cantando los goles de su equipo. Durante apenas un instante, calculó: “a ver, alquiler: 800, préstamo fácil: 100, tv plasma: 50, ¡qué diablos! ¿y una de 42’’ pulgadas cuanto me saldría?”.

Mientras tanto “Madero Seco” empezó a ver los inconvenientes del hogar que había elegido. En invierno hacía un frío del carajo y en verano se asaba, literalmente, no tendría más remedio que instalar aire acondicionado. “No es un capricho, es necesidad”, pensaba mientras consultaba los presupuestos que había solicitado. ¡Una pasta gansa! “¿Cómo voy a pagar esto si ya con la hipoteca voy dando tirones?, no quiero más plazos, pero no me queda más remedio que ver si “Lobobank” me hace un arreglito”. Y esta vez, también lo consiguió, porque “Ud. ya tiene una propiedad y le sirve con aval, caballero”.

La situación de “Ladrillo Man” era distinta. Podía sobrellevar el pago de su deuda sin sobresaltos. Su trabajo estable, seguro y bien pagado le había permitido comprarse un coche, disfrutar de uno o dos viajes al año, rodearse de tecnología punta y comer y vestirse sin limitaciones. La vida le sonreía y él, agradecido, le devolvía el gesto.

Cuando los “Lobobank” del mundo volvieron a reunirse para compartir los resultados de su trama, decidieron que había llegado el momento de empezar a “soplar”, una vez que gran parte de los hermanos del planeta habían caído en sus redes, bajo el engaño del exceso de confianza.

Y eso hicieron.

Soplaron y soplaron hasta que todo empezó a tambalearse.

“Tonto Paja” no conseguía reunir, cada mes, el dinero suficiente para cubrir sus plazos. Primero dejó de pagar el televisor de plasma y empezó a llenarse de penalizaciones por impago, incrementando su deuda de manera gradual y sin pausa. Se unió el crédito personal. Más y más deuda, pero pensaba “Y ¿qué? Si no tengo nada ¿qué me puede pasar? Soy insolvente”. A los seis meses sin pagar el alquiler del apartamento, tuvo que abandonarlo. “¿Dónde me llevo el plasma ahora? Ah...a casa de “Madero Seco”, seguro que no le importa que me quede con él un tiempecito”.

A “Madero Seco” las cosas también empezaron a irle fatal. El interés de su hipoteca subía cada mes y sus dificultades para afrontarla iban en aumento. “En qué mala hora compré el aire acondicionado, con una buena manta y un ventilador hubiera podido escapar sin verme ahora con estos problemas”- decía mientras maldecía su mala suerte. En el trabajo tampoco le iba bien, estaban haciendo recortes de personal y temía que le tocara de un momento al otro. “Será mi desgracia”. Para colmo, se le había averiado el coche.

Aunque por un tiempo acogió a “Tonto Paja”, terminó por decirle que marchara a casa de “Ladrillo Man”, porque ya no podía ni darle un plato de comida todos los días, mientras los problemas se le multiplicaban como hongos. “Tendré que poner la casa en venta”- pensó, pero si no conseguía venderla, al menos, por el precio que había comprado, no podría saldar sus deudas. Así que pensó en alquilarla por un tiempo “ y consigo que se pague sola hasta ver si las cosas mejoran”. Tenía a su “Lobobank” pegado a la rabadilla, si por un casual no llegaba a tiempo de pagar la cuota mensual. “Señor Seco, lamento comunicarle que de persistir en el incumplimiento de pago en los plazos estipulados tendremos que acudir a instancias mayores, es decir, al Juzgado”. Al final consiguió unos inquilinos para su “casita prefabricada” y marchó con la cabeza baja a pedir asilo a casa de “Ladrillo Man”, mientras pensaba que tendría que seguir pagando un aire acondicionado sin poder disfrutarlo y, sobre todo, porque ese préstamo tenía como garantía su propia casa, ahora alquilada.

“Ladrillo Man” abrió la puerta de su casa a su hermano. ¡No podía dejarlo en la calle!. Ahora volvían a estar los tres juntos, pero por necesidad. Su “Lobobank” no había podido venir a soplar sobre su casa, aún,  pero tendría que hacer serios cambios en su economía: adiós a los viajes, restaurantes, ropa innecesaria. Tendría que ajustarse el cinturón, vivir de manera contraria a lo que había planeado para si mismo. ¡Me cachis, con lo que había trabajado para ello!”- pensaba, mientras sus hermanos, en la buhardilla que nunca amuebló, veían la final de España en el plasma de “Tonto Paja”, arrullados por el guineo de un ventilador que “Madero Seco” había aportado a la vida familiar.

Suerte que “Tonto Paja” y “Madero Seco” pudieron contar con “Ladrillo Man”; cuentan que en esta misma calle, un poco más arriba, los “Lobobank”, a base de soplidos, han aniquilado a varias familias y algún asesor, muy acertado,  ha dicho que “la tormenta perfecta” aún no ha empezado, pero será inevitable, porque está bien planeada y sobre terreno abonado.

Agárrense, muchachos, que viene el lobo y con hambre.

NOTA: Espero que a estas alturas alguien haya encontrado similitud entre lo que cuento y los Tres Cerditos y el Lobo Feroz. La idea surgió la otra noche, mientras le contaba el cuento a mi sobrino; claro está, el de “soplaré, soplaré y tu casa derribaré”. De momento, es muy pequeño para entender que “Lobobank” no es tu amigo, por más regalitos, tarjetas, créditos y otras lindezas que suele ofrecer. Y aunque suene a moneda desfasada, hay algo que uno nunca debería olvidar “Nadie da duros a cuatro pesetas y si te lo ofrecen así, te están engañando. No seas “Tonto Paja””.
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