7 de octubre de 2010

En ti vi: narcisos

Hace unas semanas, leí un titular que, cuando menos, me pareció curioso: “El crédito fácil crea una “epidemia de narcisismo” en EE.UU.”.

A esta conclusión llegaron Jean Twenge y Keith Campbell, autores del libro “The Narcissism Epidemic: living in the Age of Entitlemen” (2009) observando el comportamiento de parte de la población norteamericana, en estos últimos años.

Estas son algunas cosas de las que pueden leerse en dicho artículo.

"Hasta hace unas décadas, si usted quería una casa pero no ganaba lo suficiente, mala suerte, no podía comprarla…”

“…Su nivel de vida, así como su imagen, estaban limitados por su riqueza real"

"Pero entonces llegaron los préstamos baratos, los créditos en los que sólo había que devolver el interés, las hipotecas sin entrada y las tarjetas de crédito para todo el mundo…".

"Parecía estupendo. Todos conseguían sus juguetes caros y las casas que siempre habían deseado, y sin tener que esperar. Así, muchos vivían como la aristocracia que creían ser, incluso si no tenían cómo pagarlo"

"La disponibilidad de crédito fácil permitió que la gente presentara una imagen muy inflada sobre su éxito, tanto hacia sí mismos como a los demás".

Según los autores, ésta, entra otras, ha sido causa del incremento “narcisista” en su país, cuya definición por la Clínica Mayo es: “Una patología mental en la que se tiene una idea exagerada de la importancia de uno mismo y una profunda necesidad de ser admirado, además de una escasa consideración por los sentimientos de los demás"

Además apuntan: “El narcisismo está por todas partes": ropa para bebés con la inscripción "soy especial", competiciones deportivas escolares donde se otorgan trofeos, simplemente, por participar para que todos se sientan "ganadores" y adultos que publican cada detalle de su vida en Facebook, etc.”. “Hay más narcisistas que nunca, y quienes no lo son se dejan seducir también por el culto al aspecto físico, la idolatría hacia los famosos y la búsqueda de notoriedad".

Identifican cuatro causas: los padres, que hinchan el ego de sus hijos con elogios excesivos; los medios de comunicación, que presentan como normales conductas narcisistas patológicas; internet, que hace posible un exhibicionismo sin precedentes; y por último, la burbuja crediticia.

"El boom de crédito fácil, que comenzó en los 90 y terminó de manera espectacular en 2007-08, permitió a la gente aparentar que estaban mejor de lo que realmente estaban"

"La inflación del crédito lleva a la inflación de la imagen de uno mismo y alimenta el sentimiento de que se tiene derecho a todo, porque se consigue lo que uno quiere sin pagar".

"Lamentablemente, comprar bienes lujosos a crédito para creerse importante es como fumar crack para subirse el ánimo: una solución rápida y barata, pero que sólo funciona al principio. A largo plazo te deja deprimido y sin un duro".

Pues bien, cuando leí la noticia no fui más allá de pensar que no sólo en EE.UU está ocurriendo esto, sino que es una “epidemia” muy bien extendida (e intencionada) y que en España debemos tener una concentración de “narcisos”, de tal calibre, que si tuvieran “olor” estaríamos perfumados todo el rato. Ni siquiera pensaba escribir sobre esto, porque lo de “vivir por encima de nuestras posibilidades” ya está muy trillado aunque sea tan cierto que duela. Pero…se me cruzó el demonio en el camino y aquí estoy, que aún no salgo de mi asombro.

Les cuento.

La otra noche perdí el sueño; no sé donde marchó, pero no estaba en mi casa. Intenté buscarlo entre mis manualidades y el sonido de fondo de la televisión, que “casi” nunca veo, pero fue inútil. Igual de inútil que tener “tropecientos” canales de TDT pasada la medianoche, porque lo único que proliferan son “adivinos” y los “¡Llama, tonto, más que tonto!”.
Al final, y después de mucha flecha arriba y flecha abajo (del mando, se entiende), algo llamó mi atención en MTV; un grupo de chicas quería transformarse en un verdadero equipo de “super-animadoras-volteretistas” de su colegio. El programa se llama “Made ¡Quiero cambiar!” y para conseguirlo, los protagonistas serán ayudados o entrenados, durante un periodo de tiempo, por un personaje relevante (aunque sea en su pueblo) dentro del tema que traten, hasta alcanzar el objetivo. En este caso, el tutor sería un entrenador nacional de “super-animadoras-volteretistas”.
A las pobres chiquillas les costó lo suyo ponerse a tono; mucho entrenamiento (al más puro estilo de peli-merikana del ejército: “Si tienes que vomitar, vomita”, “No vengo a perder mi tiempo”), y mucho esfuerzo. Al final, consiguieron “lucirse” delante de todo el público que asistió al partido, al fin y al cabo ése era su objetivo: obtener la admiración.
A continuación, sin pausa, dos grupos de acaudalados jóvenes me van a enseñar sus super-casas. Este programa se llama “Teen Cribs” y si el traductor de Google no me ha engañado significa “Cuna de adolescentes”. ¡Lo flipas en colores!: auténticas salas de cine, con butacones reclinables, pantalla gigante, máquina de palomitas, dormitorios del tamaño de mi piso (o más), cocinas grandes, grandes, donde las neveras son como mi armario ropero, salones imposibles, salas de juegos con billares, futbolines, pantallas de plasma, baños inmensos, ascensores, piscinas, campo de golf, pistas para tenis, baloncesto, etc., coches de alta gama. No les falta de nada….que se pueda comprar.

Eso sí, a juzgar por el orden y limpieza de las cocinas, a mi me da que en esas casas nunca huele a café recién hecho. Igual me equivoco.
Además de las salas de cine y las dimensiones desproporcionadas de todo, existen dos cosas que comparten las dos familias; del interior, solo nos enseñan las habitaciones de los jóvenes y las estancias comunes de la casa; nunca las habitaciones de los padres. Y por otro lado, la idea-concepto-filosofía, de éstos últimos, de “haber creado un hogar donde sus hijos quieran volver”, pero eso sí, hasta que llegue ese momento prefieren que “sus amigos vengan a casa, así siempre sabemos donde están nuestros hijos”.
No sé yo si esta teoría funcionará, porque aunque la jaula sea de oro, no deja de ser una jaula; te ves fuera de ella y en lo menos que piensas es en volver aunque eso signifique que tengas que olvidar “el oro” para vivir de “la plata”.
Y para rematar mi sesión nocturna de televisión, porque sin ganas de más me quedé: "Super Dulces 16”.
¡Por todos los diablos calvos! No se puede ser más…más….más…no tengo palabras. Prueben y vean, si no lo han hecho aún.
Unas crías “malcriadas”, abusadoras y maltratadoras de todo lo que no gire a su ritmo y a su aire. Se supone que preparan su fiesta de “los 16”, pero el resultado es increíble. ¿Qué es lo que vende este programa?, ¿lujo extremo?, ¿actitudes caprichosas?, ¿moda?, ¿malcriadez?, ¿soberbia?, ¿egoísmo?, ¿hipocresía?.

Si el exceso de dinero "cría" hijos como éstos, “virgencita que me quede como estoy”.

Viendo programas de este calibre, donde te enseñan que en un plazo máximo de 40 días de trabajo (no vayas a herniarte) puedes llegar a ser “admirado”, donde te muestran, casi con desdén, una casa en la que sólo falta lo que no se puede comprar con Master Card y donde por tener “eso” que quiero, sea como sea, “Maaaaa ----- tooooo” ¿qué esperan tener?, ¿amargados de por vida?, ¿envidiosos patológicos?, ¿delincuentes compulsivos?. En el fondo es lo que interesa ¿verdad?.

No es que odie la televisión, pero la otra noche, “En Ti Vi” algo que no me gusta: manipulación.

Lo malo del caso es que cuando no es “en ti”, es en “aquel”, pero la manipulación existe siempre. El asunto da para pensar, ¿a que sí?.

9 comentarios:

Fernando López Fernández dijo...

Hola María:

Pues te ha salido un post bordado porque en el fondo todos somos un poco narcisos. una cuestión de educación más que cultural.

Me gusta el planteamiento del libro porque es bastante calrificador. Se ha pasado del salud, dinero y amor, al dinero,fachada y obsesión

Luego pasa lo que pasa, que se no va de las manos y lo que debería ser una excepción se convierte en regla.

Yo, por si acaso, te recomiendo que leas por la noche en lugar de ver la tv (je je) porque da pena el mundo que estamos construyendo y dejando.

Un beso y feliz fin de semana.

Katy dijo...

El accseso a los bienes sin ningún esfuerzo, los logros fáciles, junto con la manipulación de os medios de comunicación han hecho de este un lugar cada día mas difícil de entender y de vivir.
Estamos empezando a pagar caro el vivr como si esto nunca se fuera a acabar.
Ahora nos echamoslas manos a la cabeza.
Muy buen post. Un análisis de lo que es la sociedad de consumo.
Un beso y feliz finde

Economía Sencilla dijo...

Pues está muy bien esta conexión entre crédito fácil y narcisismo, se ha creado una sociedad consumista y egocéntrica, donde todo vale para aparentar y para "comprar felicidad" (que dura poco), y esto, como bien dices, muchos se lo transmiten a sus hijos, con lo cual, como todos salgan así... (que menos mal que no).

No tengo por costumbre ver la en ti vi, pero parece que está repletita de programas "interesantes".

En fin, qué penita, me está recordando al pseudo-debate acerca de si B. Esteban podría presentar un partido político, vamos de mal en peor, menudos "modelos" tiene esta sociedad...

¡Fantástico post!

Un abrazo
Pablo Rodríguez

María Hernández dijo...

Hola Fernando:

Te aseguro que ocupo más horas de mi vida leyendo que viendo la Tv; ya sabes, "en casa de herrero, cuchara de palo", jejeje.

Y tienes razón, todos somos un poco "narcisos", aunque usemos perfumes distintos.
Antes, "en otros tiempos", todos olíamos a lo mismo, o Lavanda Puig o Heno de Pravia, pero "atufábamos" mucho menos, y eran de "marca", ¿eh?.

Un beso y buen fin de semana, Fernando.

María Hernández dijo...

Hola Katy:
Que lo estamos pagando caro es indiscutible y que se está haciendo más difícil vivir, también.
En cambio, lo de "entender" es distinto. Uno no entiende ciertas cegueras, ignorancias, borreguismos, pero si escarbas un poco queda a la vista a quién beneficia esta "tontura" colectiva.
Desde luego, no es al que acaba pagando el plato roto, al fin y al cabo, la necesidad le hará comprar una "vajilla" nueva; "alguién" las venderá, ¿no crees?.
Estas cosas no pasan por casualidad, ni por adaptación de la especie.
Un beso grande, Katy y gracias por tus felicitaciones por el nacimiento de Ángela...estamos todos muy felices.

María Hernández dijo...

Hola Pablo:
Esta relación entre "Narciso y D. Dinero" era intuída por todos, aunque gustó más usar la frase "vivir por encima de sus posibilidades" (porque todo es posible) a la opción real que sería "vivir por encima de sus capacidades" (porque capaz, capaz...capaz que no).

Respecto a la En Ti Vi, decirte que yo tampoco, es más, creo que apenas hace unas semanas que "funciona" por aquí.

Eso sí, para poder poner los nombres y enlaces a los programas que cito, estuve mirando la cartelera de la cadena y ...HAY MÁS espacios "interesantes": uno donde Paris Hilton busca a una amiga de verdad, jejeje,"por el interés te quiero Andrés"; otro donde una estrella de rock, Ozzy Osbourne, y su familia nos muestran la supercasa y vida que puedes alcanzar a pesar de estar "drogrado" toda tu vida y de cómo se pueden decir 20 palabrotas en un minuto; cómo ser madre a los 16 , etc., etc.

En fin, una serie completa de programas para expertos en "antropología" y "relaciones y valores humanos"... si, si, de "antro en antro y tiro porque me toca".

IM-PRESIONANTE, Pablo.

En cuanto a lo de B. Estéban, algunas pistas dabas en tu post de ayer: no hay alternativas.

Hay gente que cree que los seguidores y militantes de tal o cual partido son los que hacen ganar o perder unas elecciones: FALSO.

Los que deciden cambiar o mantener un gobierno son los "tibios", los que no se mueven bajo ninguna ideología, la "marea" que lo mismo va hacia un lado o hacia el otro, según convenga.

¿Por qué si no se tiene tanto miedo a "perder votos"? ¿de quién, de tu simpatizante, de tu militante? No, claro que no.

Pues cuidado, que ya lo vimos una vez en España cuando Ruiz Mateos consiguió su escaño en Europa. El poder de las "simpatías" y las "fuerzas mediáticas" tiran más que dos carretas y, por supuesto, siempre hay alguien que aprovecha la sombra.

Derecho a ser presidente, lo tenemos todos; cabeza, no. Y volvemos al principio del comentario: Capacidad y posibilidad no es lo mismo.

Un beso, Pablo y buen fin de semana.

Brayan Chavez dijo...

Interesante tema Maria. Felicidades por el Ranking de tu blog, has alcansado mucho y estoy seguro que lo seguiras haciendo y no solo en tu blog... Tambien en tu vida.
Saludos te dejo un beso y un abrazo.

Brayan Chavez dijo...

Hola nuevamente María...
Es que olvidaba que yo quiero hacerte unas preguntitas...

De donde sacas la inspiracion para hacer esas publicaciones tan largas y muy bien explicadas, de donde sacas el deceo o mejor aun LOS ANIMOS
para hacerlos, siempre quedo asombrado con tu capacidad en tu blog.

Te envio saludos y un besito.

María Hernández dijo...

Hola Brayan:

Me alegra que te haya parecido interesante el tema.

Respecto a tu pregunta sobre la inspiración, decirte que no tengo ninguna "musa", ni nada de eso; solo observo lo que está a mi alrededor y expongo lo que me sugiere.
Algunas veces tengo más ganas de escribir, otras menos y se nota en el número de posts que escribo, pero el blog no lo tengo por "obligación", sino por "disfrute" de manera que lo mantengo cuando tengo ganas. Si tengo que dedicarme a otras cosas, lo hago sin que me pese la ausencia.
Y respecto a lo "largas" de mis explicaciones, ¿cómo te diría?, es "defecto profesional".
En mi trabajo tengo que "identificar" imágenes con el máximo de palabras posibles; es algo parecido a ponerle "etiquetas" a los posts, de manera que cualquiera pueda encontrar lo que busca usando palabras distintas.
Sumando éso a que me gusta ser "contadora de historias", ahí tienes el resultado: unos posts kilométricos, jeje.
Recibe un saludo y mis mejores deseos, Brayan.

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