
Y es que… no puedo con las personas MALEDUCADAS, me superan.
Puede que alguien piense que estoy chapada a la antigua, pero por las mañanas, cuando sales de casa, o llegas a la parada del tranvía, o más tarde al trabajo, etc. hay que desear los “buenos días”. Es básico, te abre el espíritu, te reconcilia con la gente, te trae de vuelta a los sentidos que aún yacen aletargados bajo la luz del nuevo día.
¿Es tan difícil decirlo? Dos palabras: BUENOS DÍAS, solo dos palabras.
Claro que hay personas tan míseras para las que desear los buenos días, sin obtener nada a cambio, es poco menos que “negocio frustrado”. Pues no, no todo es negocio, ni todo se vende, ni todo se compra; hay cosas gratis que tienen mucho valor: un buen deseo, una expresión bonita, una dedicatoria personal o, incluso, colectiva, etc.
Ayer estaba decidida a “contraatacar” el mal con mi super herramienta, “paciencia infinita, vas a tener Buenos Días hasta que te canses”, pero hoy, al volver a ver ese gesto de superioridad, de altanería, de mirar por encima del hombro a todo el mundo, tuve un momento de “ira interna” de los que bien pueden terminar en “¿tú estás tonta o qué te pasa?” a poco que no controles y que me hizo olvidarme de sacar mi herramienta y darle con ella un par de toquitos, a ver si, entre un día y otro, logramos que se reeduque.
Estoy convencida que mi parecer y el de cualquier persona que no le reporte “beneficio” le importa un comino, eso ya lo tenemos claro, pero se ha olvidado de un detallito sin importancia, la que está fuera de onda no soy yo, la maleducada es otra ¿sabes a quién me refiero, verdad?.
No creo que la supuesta culpable de mi “momento negro del día” pase por aquí a leerlo; es posible hasta que piense que no sé escribir, jejeje, pero no me importaría que lo hiciera, que viniera, que leyera, que supiera que el lunes, sin falta, va a ser torpeada por una oleada de “buenos días, ¿qué tal?...¿a comer?..hasta luego, que descanses, que tengas buena tarde, hasta mañana, etc.” y así podría comprender el por qué alguien, con quien no “había cruzado ni un saludo”, la saluda, le pregunta de “buenas maneras”.
Ojalá hoy pudiera dedicarte “Que tengas un buen fin de semana”, pero no, no te has puesto a tiro y mira que lo tengo ensayado, eh?. Hubiera sido el principio de un cambio, de “lavado de cerebro”, de un “martilleo constante y permanente”, de demostrarte con el ejemplo que hoy eres una MALEDUCADA, pero se puede corregir con un poco de tu parte .¿Eres alérgica a la humildad?..vaya, pues te va a costar un poco más, pero no nos desanimemos, aún no lo sabes, pero el lunes, si todo va bien, vas a desayunar ración doble de Buenos Días y si te pones flamenca, otra de “Buenos Días, para la señoritaaaaaaa” y así hasta que caigas y lo digas. Aún no lo sabes, pero por un Buenos Días no me canso de esperar.
Para todos los demás, BUEN FIN DE SEMANA.